miércoles, 7 de enero de 2026

Todos los lugares que mantuvimos en secreto, una novela que emociona, recomendada por Ane Remón (2ºB)



Maeve lleva viviendo los últimos años de su vida en piloto automático, limitándose a hacer lo que los demás esperaban de ella, por lo que no ha empezado a decidir quién es o quién le gustaría ser. Dentro de este descontrol al que llama vida hay una única cosa que tiene muy clara, y eso es que echa de menos a su madre. Se pasa los días preguntándose una y otra vez: ¿Cómo fue su vida? ¿Era feliz? ¿Cumplió con sus objetivos? Pero, de poco le sirve, porque su padre que es el único que le podría responder se niega rotundamente a recordar nada que tenga que ver con ella (otra de las razones por la que Maeve tiene tanta curiosidad sobre su madre). Además, la relación con su novio no está en su mejor momento y está cansada de la monotonía de su vida.


Debido a todo esto, Maeve tiene un impulso y acaba comprando un billete solo de ida a la otra parte del mundo (su pueblo de nacimiento). Esto lo hace con el objetivo de sentirse más cerca de su madre, y a ser posible descubrir algo nuevo sobre ella. Lo que no se esperaba era que al llegar se reencontrara con la familia de su mejor amigo de la infancia (Connor), con quien acaba llevando a cabo una lista de deseos. A medida que avanzan en el cumplimiento de los puntos de la lista se va encontrando a sí misma, descubriendo cosas y viviendo experiencias que nunca esperó.


La novela de Inma Rubiales es una obra juvenil romántica que, a pesar de poder parecer el típico cliché, trata temas muy profundos como el amor romántico, la autoestima, la salud mental, la manera de reaccionar ante conflictos, la sensación de pertenecer o la indecisión, entre otros. Desde el comienzo de la obra, se puede ver cómo el pasado tiene un rol muy importante en las decisiones que toma una persona en el presente; lo cual se va haciendo más evidente a medida que avanza la obra y se descubren nuevas facetas de los personajes. En la historia, el reencuentro entre Maeve y Connor, su mejor amigo (quienes son los narradores de la obra), es el punto de partida del que resurgen sentimientos, recuerdos y culpas, las cuales nos dejan ver que los personajes tienen un gran trasfondo emocional y están descritos de una manera realista, es decir, no están idealizados en ningún aspecto, cada uno tiene sus problemas, que van quedando al descubierto a medida que avanza la narración.


Entre los diversos temas que se pueden ver a lo largo de la obra destaca especialmente la importancia del pasado de las personas. Al fin y al cabo, el pasado es lo que nos hace ser como somos, y muchas veces si en vez de aprender de los sucesos dejamos que nos controlen pueden suponer una gran carga emocional. Por otro lado, está la decisión que hay que tomar sobre si contarlo o no, porque el silencio también puede suponer una gran carga y puede afectar a las personas de tu alrededor. Esto se puede percibir en la relación que mantienen los dos protagonistas, puesto que ambos se empeñan en cargar ellos solos con su pasado y sus secretos lo que hace que se distancien. Pero, llega un momento en el que por fin se sinceran y se puede percibir cómo el sincerarse con la persona adecuada te puede ayudar de maneras inimaginables. Esto también nos transmite la importancia de la comunicación en cualquier tipo de relación.


Además, tiene un estilo narrativo muy marcado, íntimo y sensible. Con el cambio de narrador vemos los sentimientos y pensamientos de cada uno, para de esta manera poder entender el porqué de sus acciones desde las dos perspectivas. También, usa un lenguaje sencillo y aunque utilice saltos en el tiempo para transmitir recuerdos, no es difícil de entender.


A pesar de que se toquen tantos temas, el mensaje principal es que no se puede huir de lo vivido por siempre, ya que en algún momento tendrás que enfrentarte a ello de la manera más adecuada para poder sanar. 


Recomendación

Recomiendo este libro, porque pese a que puede ser un poco predecible en ciertos aspectos y momentos, creo que toca temas muy importantes y un tanto tabúes de una manera muy apropiada. A lo largo de la historia se le da un gran protagonismo a la salud mental, ya sea porque alguien está luchando con una depresión, porque la manera que tiene alguien de afrontar algo es un tanto autodestructiva, porque una persona tiene inseguridades o porque tiene complejo de salvador para sentirse bien consigo mismo (dejando su bienestar de lado) entre otras. De igual modo, desde mi punto de vista es una gran lectura juvenil puesto que le da una gran importancia a la comunicación en cualquier tipo de relación. Esto es necesario que los adolescentes lo vean, porque muchos de ellos todavía no tienen claro cómo gestionar sus emociones y mucho menos cómo transmitirlas, así que acaban callando; y aunque esto les pueda parecer una buena opción, a medida que el tiempo avanza les va afectando más.

En definitiva, muchas razones para esta lectura.